El rol del
docente se resume básicamente en tres funciones: formador, desarrollador y
educador. Estas se ejecutan a través de los momentos didácticos.
Una buena
práctica docente abarca los siguientes momentos:
Momento Diagnóstico
El Maestro Analiza:
¿Qué
Necesita este grupo?
¿Cuáles son
las fortalezas?
¿Cuáles son
las debilidades?
¿Qué debo
hacer para solucionar los problemas?
Momento de Panificación
El docente
planifica
La
programación y planificación de la clase, convierte el contenido en
actividades. En ello se definen las estrategias, metodología y recursos a
utilizar.
Determina el
tiempo y el espacio donde sucederá en proceso.
Hay que
tener en cuenta que la planificación se hace basada en el currículo educativo.
Momento de Ejecución.
El educador
guía el proceso de enseñanza, con la ejecución de su planificación, que debe
perseguir el desarrollo de las competencias y habilidades planteadas en los
objetivos.
En la ejecución,
el docente debe estimular el pensamiento lógico y crítico de los alumnos. Y estimular la transformación de su
estructura mental, para que este sea capaz de construir sus conocimientos.
Con la
ejecución el docente lleva a la realidad lo planificado, haciendo uso de las
estrategias y recursos didácticos. También de los recursos que les brinda el
entorno.
Es
responsabilidad del maestro organizar el escenario para que se lleve a cabo el
aprendizaje.
Momento de la evaluación
La
evaluación es un proceso que se lleva a cavo de manera continua y se da en el
momento diagnóstico; en el momento de ejecución y al final, que es cuando se da
la evaluación sumativa.
El educador
valora el proceso educativo de enseñanza y aprendizaje, mide los niveles de
logros alcanzados, detecta las necesidades a reforzar en el proceso de
aprendizaje y hace las valoraciones para rectificar su labor.

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